Archivos diarios: 28 enero 2009

Encuentro con una serpiente

Encuentro con una serpiente

Traducido del libro “My Way of Life” de Gichin Funakoshi

Existe en Okinawa una serpiente muy venenosa llamada habu. Afortunadamente su mordedura ya no es tan temible en la actualidad como lo era en mis años mozos, donde la única salvación para alguien mordido en la mano o pie era la inmediata amputación del miembro correspondiente. En la actualidad existe un suero efectivo, pero debe ser inyectado tan pronto como sea posible después de la mordedura. Nuestra habu okinawense, que llega a crecer a más de 2 metros, aún es una bestia que hay que evitar.

En los años previos al desarrollo del suero, me fui una noche a la casa del Maestro Azato para una práctica de karate. Esto ocurrió varios años después de mi matrimonio, y le pedí a mi hijo mayor, en aquel entonces en la escuela primaria, que me acompañase y que portase la pequeña lámpara que iluminaba nuestra ruta a través de la noche en la isla.

Mientras caminabamos a través de Sakashita, entre Naha y Shuri, pasamos un antiguo templo dedicado a la antigua y muy venerada Diosa de la Misericordia, llamada Kannon en japonés moderno. Justo después de pasar su templo divisé en el medio del camino un objeto que a primera vista creí eran excrementos de caballo, a medida que nos acercábamos me di cuenta que lo que veía tenía vida y no sólo viva sino anrollada lista para atacar, observándo enojadamente a nosotros los dos intrusos.

Cuando mi hijo vio aquellos dos agujeantes ojos brillando en la noche y luego aquella afilada y roja lengua saltando de su boca a la kuz de la linterna, gritó de terror y se abalanzó sobre mi, abrazándome las piernas en miedo. Rápidamente lo lancé tras de mi, le quité la linterna y comencé a balancearla lentamente de izquierda a derecha, con mis ojos clavados sobre los de la serpiente. No puedo, ciertamente decirles cuanto duró esto, pero finalmente la serpiente, todavía observándome, se deslizó hacia la oscuridad del campo de papas adyacente. Fue sólo en ese momento que pude ver lo larga que era y lo gruesa que era la habu.

Ya había , naturalmente, a menudo visto varias habu antes, pero nunca anterior a esa noche había visto una enroscada lista para atacar. Como todo Okinawense conocía sus desagradables hábitos, dudaba mucho que se hubiese ido tan sumisamente sin siquiera intentar atacar, así pues, aún terriblemente asustado, tomé la linterna por delante de mi y me adentré en el campo en busca de la serpiente.

Tan pronto como vi aquellos dos ojos brillosos reflejando la luz de la linterna me di cuenta que la habu de hecho me estaba esperando. Me había tendido una trampa y estaba lista para atacarme. Afortunadamente al verme y la linterna oscilante, abandonó su ataque y esta vez desapareció definitivamente en la oscuridad del cultivo.

Me pareció aprender una muy importante lección de la serpiente. Mientras continuabamos nuestro viaje hacia la casa de Azato, le dije a mi hijo, “Todos conocemos la persistencia de las habu. Pero esta vez ese no fue el peligro. La habu que encontramos parecía estar al tanto de las tácticas de karate, y cuando se adentró en la vegetación, no estaba huyendo de nosotros. Estaba preparando un ataque. La habu comprendía muy bien el espíritu de karate”.

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Aikido

Aikidō

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Morihei Ueshiba, fundador del Aikido.

El aikidō (合気道、合氣道, aikidō? “el camino del aiki“) es un arte marcial moderno de Japón. Fue desarrollado por Morihei Ueshiba (1883-1969), aproximadamente entre la década de 1930 y la década de 1960.[1]

Una de las características del Aikido es la búsqueda de la armonización de situaciones de conflicto, en vez de la destrucción o derrota del oponente.

Morihei Ueshiba desarrolló el Aikido luego de estudiar en varias escuelas de artes marciales, entre ellas Tenjin Shin’ Yo Ryu Jujutsu con Tokusaburo Tozawa en 1901, Gozo-Ha Yagyu Shingan Ryu con Masakatsu Nakai entre 1903 y 1908, Judo con Kiyoichi Takagi en 1911 y Daitō-ryū aiki-jutsu con Sokaku Takeda desde 1915 hasta 1937, aproximadamente. Ueshiba fue uno de los discípulos más destacados del Daito Ryu.[2

La fuente principal desde la que Morihei Ueshiba desarrolló el Aikido es el Daitō Ryū.

Filosóficamente, la religión “Oomoto” (gran origen), una secta fundada a fines del siglo XIX por una mujer de nombre Nao Deguchi y propagada a comienzos del siglo XX por su yerno, Onisaburo Deguchi, tuvo una influencia importante en el pensamiento de Ueshiba desde el año 1919.

La denominación de “Aikido” data oficialmente del año 1942 y se origina en una reorganización de la Dai Nihon Butokukai, una entidad fundada en 1895 con el fin de promover las artes marciales del Japón. La difusión internacional del Aikido comenzó luego de la segunda guerra mundial.

El Aikido fue fundado por el maestro Morihei Ueshiba, como consecuencia de una experiencia que le haría cambiar su manera de ver la vida. Mientras presenciaba con impotencia como dos matones del pueblo golpeaban a su padre por discrepancias políticas, el joven Ueshiba juró que no cejaría en su empeño de fortalecerse, por mucho tiempo y sufrimiento que le costara. Un día podría con ellos y huirían de miedo. Así comenzó con su trabajo y estudio de las diferentes artes marciales que le conduciría a la fundación del Aikido.

El “Ki” en el aikido

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El pictograma Kanji para la palabra Ki representa una olla con arroz exudando vapor.

El concepto de Ki es equivalente al chino Chi o Qi, el hinduísta Prana o el griego Pneuma y se traduce generalmente como «energía vital» o por analogías adecuadas a los diferentes contextos, como “aliento” o “espíritu”.

El Aikido trabaja con el concepto de Ki Awasé (来合わせ) o mezcla del Ki de Nage y de Uke (Ki Awasé es asimismo la denomicación de una serie de ejercicios en pareja con Jo) y con el de Ki no Musubi ( 気の結び), o conjunción del Ki de ambos participantes. Se atribuye a Koichi Tohei haber popularizado el uso del término a través de sus libros y conferencias y a Morihiro Saito la práctica de ejercicios de espada para el Ki no Musubi.

El armónico fluir del Ki en el cuerpo del Aikidoka durante la realización de una técnica y la combinación del Ki de ambos participantes se consideran objetivos esenciales de la práctica del Aikido. El Kiai es una exhalación sonora que es parte del fluir de la energía vital durante la ejecución de una técnica.

El maestro Steven Seagal en una pelea contra varios oponentes

Steven Seagal demuestra las maravillas del aikido de alto nivel como técnica de defensa y no como ataque. La técnica del aikido que puede verse en este video de peleas es impresionante, da la sensación de que Steven Seagal está bailando con sus atacantes, que van saliendo disparados una y otra vez.

En la parte final del video se ven diferentes técnicas de defensa para protegerse de los ataques de gente armada. Espectacular la pelea con el bo. Muy buena la velocidad de manos y el movimiento del cuerpo para colocarse siempre en la posición que da ventaja en el ataque durante todo el transcurso de la pelea.