Mi madre, la mejor maestra!

Mi madre, la mejor maestra!

Él es su ojo derecho; ella, la mujer perfecta. En las relaciones madre-hijo habrá momentos muy divertidos, etapas un poco más tensas, períodos de conexión absoluta y también años de desconcierto. Pero, aunque su relación pasa por muchas etapas, son uña y carne. Amor de madre y devoción de hijo: un binomio inquebrantable.

Por ellos se aprenden los nombres de los Programas de Discovery  Kids, las marcas de los zapatos de moda, qué es un fuera de juego o cómo funciona el Wii. Y también por ellos sufren noches en vela, se enfrentan a la extraterrestre adolescencia o hacen esfuerzos titánicos por comprender sus gustos. A pesar de eso, parece que estas mujeres tienen mucho que celebrar el domingo, Día de la Madre. Ver crecer a los hijos es uno de los mayores placeres de la vida.

La convivencia entre madres e hijos es una especie de montaña rusa que evoluciona con los años, pasando por distintas etapas. La primera es la de la dependencia absoluta, que se da en los primeros años del niño, cuando para él su madre es la mejor de todo el planeta. Después llega la de “ni contigo ni sin ti”, muy propia de la adolescencia. “En esos años, los hijos procuran introducir cierta distancia”,  “Es una época muy paradójica, porque el adolescente empieza a cuestionarse las normas familiares y, al mismo tiempo, necesita ese control materno. Busca una distancia afectiva que se contradice con la necesidad que sigue teniendo de la madre”.

Por último, llega la fase de las recompensas, aquélla en la que los hijos entran en la madurez y reconocen los esfuerzos de sus madres. “Suele ser un período de acercamiento muy grande, de comprensión. Incluso pueden recuperarse cuestiones de la relación que se habían dejado atrás, como pedir consejo”. Por eso, en las relaciones madre-hijo habrá momentos muy divertidos, etapas un poco más tensas, períodos de conexión absoluta y también años de desconcierto. Pero en todos los casos, ellos y ellas dicen adorarse a su manera.

 MADRE es más que traer un ser al mundo…MADRE es reír, llorar, sufrir, gozar, amar y perdonar, es llorar con una sonrisa; es callar por no herir al hijo  es ser abnegada con los reclamos y rencores del hijo es tener paciencia; ante la rebeldía; ante la insolencia; la ceguera… y la ingratitud del hijo. Es tener resistencia… ante la adversidad…aún cuando prefieras llorar; deberás apoyar y callar por que sabes que el necesita experimentar…necesita caerse… necesita llorar…para poder crecer y… aprender de sus errores.

Feliz Día…..

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